La inversión de los signos sagrados

Vivimos tiempos en que los signos sagrados son trastocados, en que el lenguaje revelado es violentado y en que las estructuras teológicas más fundamentales —el ser mismo del hombre, el culto divino, la oikonomía de la Gracia— son sometidas a la osadía ideológica. El orden simbólico, que participaba del Logos eterno, ha sido degradado a instrumento de voluntad humana. Entre las ideologías que han profanado el templo del significado, ninguna ha producido una distorsión tan sutil y a la vez tan corrosiva como la ideología de género, ese ginecocentrismo teológico que pretende invertir la jerarquía del ser y disolver … Continuar con la lectura

Sagrada intimidad

Existen múltiples expresiones de la oración: una que se despliega en la esfera pública, como la liturgia eclesial, y otra, más íntima y reservada, que se manifiesta en la comunión individual con lo divino. La liturgia, aunque esencial para la vida comunitaria, deja de lado la singularidad del diálogo personal con lo trascendente, esa conversación íntima que el apóstol alude en Filipenses 3:20:

«ἡμῶν δὲ τὸ πολίτευμα ἐν οὐρανοῖς ὑπάρχει, ἐξ οὗ καὶ σωτῆρα ἀπεκδεχόμεθα κύριον Ἰησοῦν Χριστόν

La manera en que nos relacionamos con lo divino es una experiencia profundamente íntima y sagrada. La oración, en su … Continuar con la lectura

John Shelby Spong: epitafio de una época

Vuelvo a leer la noticia de su muerte (aquella que entonces anoté con prisa y enojo) y noto, no sin cierta sorpresa, que en mí sobrevivió menos el nombre de John Shelby Spong que el eco de una época. Es probable que en su figura yo haya combatido algo más vasto que un hombre: la confianza ciega del modernismo tardío en que toda herencia puede reescribirse sin costo. Sigo creyendo (y no me arrepiento de decirlo) que Spong fue hereje; pero también reconozco que murió como mueren los hombres, en silencio, dejando tras de sí un itinerario intelectual que … Continuar con la lectura

Boyaryna Morozova

La imagen que presento es una obra monumental del pintor ruso Vasili Súrikov, titulada “La boyarina Morózova” (Boyarynya Morozova, 1884–1887). Se conserva en la Galería Tretiakov de Moscú, y no es exagerado decir que constituye un hito de la pintura histórica rusa, tanto por su fuerza dramática como por su carga teológica, social y espiritual.

La mujer que alza el brazo en el centro del cuadro (vestida con un severo hábito negro) es Feodosia Prokófievna Morózova, conocida como la boyarina Morózova, una figura real y profundamente trágica del siglo XVII. Pertenecía a la nobleza moscovita y fue … Continuar con la lectura

La majestad de Dios y los límites de la mente humana: Teología y Creación

La naturaleza divina, en su esplendor eterno, no puede ser conocida a la perfección por el hombre. Tal es nuestra condición: criaturas caídas, herederas de una inteligencia fragmentada por el ἁμαρτία de nuestros primeros padres. Con la sola luz de nuestra razón no llegamos al conocimiento pleno de Dios; apenas —y esto por gracia— logramos vislumbrar los resplandores de su gloria. Sabemos, por revelación, que Él es omnipotente —παντοκράτωρ— pero no comprendemos lo que eso significa en su totalidad. Sabemos que es sabio, infinitamente sabio —σοφώτατος— pero su saber no puede compararse al nuestro, limitado, fluctuante, sujeto al tiempo y … Continuar con la lectura