Esta reflexión aborda la respuesta divina a Moisés en Éxodo 3, 14 —«Yo Soy el que Soy»— como una verdadera revelación ontológica del ser de Dios y no como una mera fórmula evasiva o nominal. Recuperando la interpretación patrística, especialmente en Gregorio de Nisa y Gregorio Nacianceno, el texto sostiene que en este pasaje Dios se manifiesta como el Ser por excelencia: Aquel que existe por sí mismo, sin dependencia, causa ni principio, fundamento de todo cuanto es.
Frente a las lecturas críticas modernas que reducen la expresión a un límite cultural del pensamiento hebreo o a una construcción evolutiva … Continuar con la lectura
