En el corazón de la Semana Santa (Μεγάλη Ἑβδομάς), la tradición cristiana nos invita a una intensificación del compromiso espiritual, cuya expresión más profunda se manifiesta en el ayuno. No se trata simplemente de una práctica ascética ni de una costumbre litúrgica, sino de una expresión concreta de la fe vivida, un acto de disposición total ante el misterio de Dios revelado en la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo. El ayuno, en este contexto, no es una negación vacía, sino una apertura radical a la gracia, que busca configurar el alma con el misterio pascual.
El cardenal John Henry … Continuar con la lectura
