Un espacio para redescubrir a Santo Tomás de Aquino en clave actual

En el día de hoy quiero compartir con ustedes una recomendación muy especial: el canal de YouTube de mi amigo Leonardo Rodríguez, quien desde Colombia desarrolla un proyecto que sigue creciendo y consolidándose en el mundo de habla hispana: “Tomás de Aquino”.

Este canal es una verdadera introducción al pensamiento tomista presentada con un lenguaje claro, ameno y accesible. Leonardo logra algo difícil: transmitir la profundidad y riqueza de la filosofía del Doctor Angélico sin caer en simplificaciones excesivas ni en tecnicismos que alejen al público.

La propuesta está pensada tanto para quienes se acercan por primera vez a la obra del Aquinate como para quienes ya tienen un interés más formado en la tradición escolástica. A través de explicaciones ordenadas y ejemplos concretos, cada video abre una puerta al universo intelectual del Doctor Angélico, recordándonos la vigencia de su pensamiento en temas fundamentales como la metafísica, la ética, la teología y la política.

En tiempos en que muchas veces la filosofía se presenta de manera árida o lejana, este canal viene a ser una herramienta de divulgación y formación indispensable, capaz de suscitar tanto el estudio personal como el diálogo comunitario.

Los invito a visitar el canal, a suscribirse y a compartirlo con quienes puedan estar interesados en esta aventura intelectual. Aquí les dejo el enlace al canal de Leonardo y también al video introductorio, que es un excelente punto de partida.

La filocalia para descargar

Luego de muchos pedidos de los lectores, ponemos a disposición de todos ustedes la Filocalia, la Φιλοκαλíα, el amor a la belleza. Como sabemos que el texto tiene una gran demanda decidimos colocar los enlaces de descarga primero, y luego una introducción histórica general.Si desea descargar el texto pdf en español, haga click aquí.

Aquí puede encontrar la Philokalia griega, recopilada por San Makarios de Corinto (Notaras) y editada por San Nikodemos la Hagiorita.

Πρώτος τόμος / primer volumen: FilokaliaA (PDF, 17 MB)

Δεύτερος τόμος / segundo volumen: FilokaliaB (PDF, 16 MB)

Τρίτος τόμος / tercer volumen: FilokaliaC (PDF, 18 MB)

Τέταρτος τόμος / cuarto volumen: FilokaliaD (PDF, 20 MB)

Πέμπτος τόμος / quinto volumen: FilokaliaE (PDF, 20 MB)

πίτομο αρχείο / archivo abreviado:  FilokaliaABCDE (PDF, 91 MB)

Εκτενές ευρετήριο στον πέμπτο τόμο / Índice extenso en el quinto volumen.

Πρώτη έκδοση (1782) / primera edición (1782):  Filokalia1782 (PDF, 118 MB)

Introducción histórica

En 1782 fue publicada por primera vez en Venecia, gracias al mecenazgo de Juan Mavrogordato, príncipe rumano la recopilación de la Filocalia, en la cual han colaborado San Nicodemo el Hagiorita, monje del Monte Athos (1749-1809) y el obispo Macario de Corinto (1731-1805). Se trataba de un voluminoso infolio de XVI-1207 páginas, divididas en dos columnas. Su nombre retornaba aquel ya dado por Basilio Magno y Gregorio Nazianzeno a una colección de pasajes de Orígenes por ellos elegidos.

La Filocalia es uno de los muchos textos o conjunto de obras patrísticas, de las cuales se ocupó Nicodemo, justamente en su ansia por poner al alcance de todos, los grandes textos de los Padres. De modo particular, él no se cansó de buscar aquello que pudiera servir para transmitir a todos la doctrina de la oración continua y, mediante ella, el estímulo a practicarla. Su genio, pero sobre todo su gran alma cristiana, formada en la escuela de las ideas derivadas de las Escrituras y de la tradición, le había hecho intuir cómo, el respiro profundo de la oración continua debe ser -más allá de las distintas formas que pueda asumir – la expresión viva de una vida cristiana alimentada por los sacramentos y, a la vez, un medio poderosísimo para la unión divina. Una oración, sin embargo, que como vemos nace, avanza y alcanza su plenitud sólo mediante la constante disposición a la sobriedad del corazón y del intelecto. La sobriedad es ese estado de vigilancia continua que mantiene el alma en una especie de ayuno espiritual, no excitado por los pensamientos y por las imaginaciones que producen pasiones, las que perjudican la oración y corrompen la sanidad transmitida por los sacramentos, obstaculizando su potencia deificante justamente por ello, la recopilación de Nicodemo llevará el nombre de Filocalia de los Padres Nípticos, es decir, “sobrios.”

La Filocalia conoce ahora su cuarta edición griega con los cinco volúmenes aparecidos en Astir de Atenas en los años 1974-76. Sobre éstos se basa nuestra traducción.

Una obra que tiene prácticamente los mismos textos y un título de igual significado (Dobrotolubiye), y que encontró gran acogida por las cristiandades eslavas, fue publicada por el anciano Païssy Velichkovsky en 1793 y reimpresa en 1822. En realidad, en cuanto a la obra de Païssy, no podemos hablar de una verdadera traducción de la recopilación de Nicodemo. De hecho, mientras Macario y Nicodemo se ocupaban de los textos que habían reunido en la Filocalia griega, Païssy también trabajaba en la recopilación y traducción sustancialmente de los mismos textos colocándolos, sin embargo, en un orden distinto del cronológico seguido por Nicodemo. Una vez publicada la Filocalia griega, Païssy continuó con su trabajo, y es muy probable que lo haya comparado con la recopilación de Nicodemo. La coincidencia es, sin embargo, singular y, por cierto, providencial. La Filocalia eslava, que había sido destinada a promover el renacimiento espiritual ruso del “Ochocientos,” fue compuesta recurriendo espontáneamente a las mismas fuentes a las cuales se habían dirigido Macario y Nicodemo. Sólo Linos pocos textos presentes en la versión griega son omitidos en la edición eslava. El Peregrino ruso, ya bien conocido en Occidente, llevaba consigo una vieja copia de la Filocalia de Païssy.

Entre 1876 y 1889, el obispo Teófano el Recluso, publicó una traducción en ruso que sería más amplia, ocupando cinco volúmenes.

En nuestro siglo existe un gran resurgimiento del interés por la Filocalia, por ejemplo en Rumania gracias, sobre todo, a la traducción completa de Dumitru Staniloae, en ocho volúmenes, terminada en 1979. En Occidente hay actualmente en curso traducciones que se proponen ser integrales, en francés (Abbaye de Bellefontaine, Bégrolles) y en inglés (Faber and Faber, Londres), basadas en el texto griego.

Anselm Grün: La Biblia. Textos de la Sagrada Escritura: Antiguo y Nuevo Testamento.

Esta es una de las reseñas que escribí hace ya varios años, y sigue siendo de las más leídas También dejo el texto del monje alemán para su descarga.

Tenga en cuenta que la reseña original se publicó en portugués en el año 2008 -THEOLOGICA, 2.ª Série, 43, 2 (2008)

Este libro presenta una especie de Biblia resumida, para la lectura y meditación espiritual. Anselm Grün, un monje austríaco de la abadía de Münsterschwarzach, muy conocido y uno de los autores espirituales más leídos en la actualidad, recopiló una selección de textos esenciales de los diversos libros que componen la Sagrada Escritura. En cada libro, precedió estos textos con una breve introducción apropiada. El propósito de este libro es estimular y facilitar la lectura de la Palabra de Dios para cualquier persona.

En la introducción inicial, sugiere el método de la lectio divina, desarrollado por monjes desde tiempos antiguos, que consta de cuatro momentos: lectio o lectura del texto como Palabra de Dios; meditatio, como masticar y saborear la misma Palabra, permitiendo que llegue al corazón; oratio o oración, en la que el movimiento de Dios hacia el lector es seguido por el movimiento en sentido contrario, motivado por el deseo de acercarse a Él; y contemplatio (contemplación), en la cual el alma se aquieta en la intimidad de Dios.

Este es un buen libro, especialmente para el uso de religiosos, religiosas y sacerdotes, pero también para laicos y laicas que disfrutan saborear la Palabra de Dios en pequeñas dosis, sin pretensiones de erudición, pero con el deseo de nutrir su vida cotidiana con esa Palabra.

Para acceder a todas mis reseñas y publicaciones, puede ingresar en mi perfil de Academia.

El problema de los “deuterocanónicos”

Entre los muchos accidentes del lenguaje teológico, pocos resultan tan persistentemente problemáticos como el término “deuterocanónico”. Aparecido en los debates del siglo XVI, esta palabra fue concebida para describir aquellos libros del Antiguo Testamento que, si bien fueron acogidos litúrgica y espiritualmente por la Iglesia, no habían recibido una canonización unánime en la antigüedad cristiana ni en el judaísmo de Jamnia. Pero como ocurre con las palabras, lo que comienza como clasificación pronto puede devenir jerarquía, y la jerarquía, sospecha.

El prefijo griego δεύτερος/”deuteros” (segundo) sugiere, queriéndolo o no, una suerte de canonicidad de segunda clase, como si la inspiración divina descendiera en grados o viniera por oleadas sucesivas. Esta insinuación de inferioridad se ve agravada cuando se contrasta con el término “protocanónico”, aplicado a los libros cuya autoridad nunca fue puesta en duda. Así, se genera una dicotomía artificial entre lo “plenamente inspirado” y lo “tardiamente admitido”.

Sin embargo, la historia de la recepción eclesial nos ofrece una imagen mucho más matizada. Libros como Sabiduría, Tobit, Eclesiástico y 2 Macabeos no fueron periferia silenciosa, sino alimento espiritual en la liturgia, en la patrística, y en la devoción popular. En el Oriente cristiano, como en amplias regiones de Occidente, estos textos eran proclamados en el coro, meditativamente incorporados en la oración pública y privada, y usados como referencia viva de la pedagogía divina.

El propio judaísmo helenista, lejos de rechazar tales escritos, los transmitió con veneración. La comunidad de Qumrán, el judaísmo alejandrino y diversos testimonios del judaísmo palestinense muestran un canon en formación, fluido, no cerrado. La rigidez con que a veces se presenta la exclusión de estos libros responde más a relecturas posteriores que a una realidad histórica unánime.

Por ello, resulta más adecuado recuperar términos más antiguos y reverentes, como “Hagiographa” (libros santos), usados por los Padres y por la tradición litúrgica. Estos términos lejos de clasificar, acogen; no jerarquizan, sino que veneran. Pues en definitiva, lo que confiere canonicidad (en el sentido espiritual del término) es la presencia viva de estos textos en la oración del Pueblo de Dios.

Que no nos extravíe el afán clasificatorio. No sea que, por precisar, empobrezcamos; que, por ordenar, excluyamos la gracia. Ubi caritas et amor, Deus ibi est; y en estos libros santos, ciertamente, hay caridad, sabiduría y consuelo. Recibámoslos, entonces, como se recibe a un peregrino venerable: no por su pasaporte, sino por la luz que trae consigo.

El peregrino ruso

Me siento muy feliz de poder compartir con todos los lectores de este blog el libro “El camino de un peregrino”, también conocido como “El cuento del peregrino” o “El peregrino ruso”. El título original de este texto es Откровенные рассказы странника духовному своему отцу, y narra la historia de un hombre que comienza un camino por toda Rusia mientras practica la oración de Jesús, que dice:

“Señor Jesucristo, Hijo de Dios, ten piedad de mí, un pecador”

Los críticos desconocen si se trata de la historia real de un sólo hombre o por el contrario, es una metáfora cuyo fin es enseñarnos sobre la oración interna e incesante como comunión con Dios.

Este libro se ha vuelto un poco difícil de conseguir en las librerías, por esa razón he decidido colocar un enlace de descarga. Usted puede acceder a esta joya de la literatura espiritual, haciendo simplemente un click en este enlace.

Buena lectura.