Toda la teología de San Buenaventura se levanta sobre un principio radicalmente premoderno y antimoderno a la vez: la creación no es autónoma, ni cerrada, ni neutra. Cada criatura es un signo, una transparencia, una participación. El cosmos no es un objeto: es un espejo.
Este artículo explora la ontología bonaventuriana de la creación, en la que el vestigio (vestigium) y la imagen (imago) lejos de ser simples categorías, son llaves para comprender el ser mismo de todas las cosas.
I. Todo lo creado es signo: La estructura simbólica del mundo
Para San Buenaventura, la creación … Continuar con la lectura

