El pensamiento de San Buenaventura conduce al alma hacia una visión elevada del mundo, donde la creación entera se comprende como don. Esta idea atraviesa toda su obra. Nada existe por sí mismo. Todo es recibido. Todo es dado.
En tiempos en que la cultura dominante celebra la apropiación, la conquista y la acumulación, la teología bonaventuriana ofrece una visión diametralmente opuesta: el universo es un acto de gratuidad, un don que procede del amor y retorna al amor.
Esta metafísica del don es la culminación natural de su pensamiento. No hay fragmentos aislados. Todo ser es relación, y toda … Continuar con la lectura
